Friday, December 18, 2009

LAS RESOLUCIONES DEL NUEVO AÑO


El fin de año suele ser una época propicia para pensar en las resoluciones o propósitos para el nuevo año, para evaluar que hemos logrado en el año que concluye, si nos hemos movido hacia la realización de nuestros sueños y para sentar nuevas metas para nuestra vida. Bien dice el adagio, AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.


Las resoluciones de año nuevo más comunes tiene que ver con:


• SALUD: Perder peso o empezar una nueva dieta o ejercitar más nuestro cuerpo


• DINERO: Ganar más dinero, salir de deudas, o ahorrar más.


• AMOR: Mejorar nuestra relación con la familia o encontrar la pareja ideal.


• Eliminar un mal hábito.


• Alcanzar sueños que no hemos logrado realizar.


Todas estas cosas son importantes, pero tristemente, en la gran mayoría de los casos nunca llegar a ser realidad. Para que nuestras resoluciones sean efectivas y logren los resultado que nosotros queremos ver en nuestras vida, decidí elaborar una receta de año nuevo sencilla para que este año sea el año en que tus resoluciones, propósitos y metas se conviertan en realidad.


Ingredientes:


- Una libreta o cuaderno.


- Un lápiz (dos, por si acaso decide tomar esto en serio).


- Tres tasas de optimismo y grandes expectativas.


- Dos cucharadas de disciplina (usted decida si necesita utilizar cucharones en cambio de cucharas).


- Entusiasmo al gusto.


- Suficiente perseverancia como para ir agregándole de acuerdo a sus necesidades.


Preparación:

A continuación van 5 pasos para que sus propósitos y metas de año nuevo logren convertirse en realidad:

1. Escríbalas en su libreta. Sus metas y propósitos de poco sirven en la cabeza. Allí no los puede leer, darles prioridad y revisar qué tanto ha avanzado hacia ellos. Así que tome una mañana o un día entero para sentarse a escribir todos los sueños, metas y aspiraciones que desea realizar en cada una de las facetas de su vida.


2. Sea específico. “Este año quiero perder unas cuantas libritas” no es una buena meta, particularmente si lo que necesita perder son 30 libras de peso. No se engañe y sea específico con lo que desea alcanzar. Recuerde que metas borrosas dan resultados borrosos (aquí va a necesitar un par de tasas de grandes expectativas).


3. Asegúrese que sus metas sean realizables. Fíjese bien que no dije “realistas”. Generalmente, las metas realistas están muy por debajo de lo que la persona en verdad puede lograr. Aquí lo que le estoy pidiendo es que se asegure que empieza con pasos pequeños que le ayuden a alcanzar las metas grandes. Una buena manera de triunfar en su compromiso, es cosechando pequeñas victorias día a día.


4. Comience a actuar ya mismo. El peor enemigo del éxito es la mañanitis. No caiga víctima del mañana, mañana, mañana... Comience con lo que tiene hoy. Un plan mediocre puesto en marcha hoy, logra mucho más que un súper-plan que nunca ponga en marcha. Cuando posponga lo que sabe que tiene que hacer, recuerde que lo que está posponiendo es su propio éxito. (olvídese de las dos cucharadas de disciplina, échele toda la que encuentre)


5. Si cae en los viejos hábitos, sepa perdonarse y comience nuevamente. En el camino al éxito es posible que caiga una y otra vez. No importa, perdónese y nuevamente, manos a la obra. Recuerde que el fracaso no es importante a menos que sea la última vez que va a intentar. Si persiste en su cometido, verá cómo eventualmente comienza a ver cambios en su vida.

Así que como ven, la receta es bien simple. No olvide que esto no es una carrera contra nadie. Así corra su propia carrera, disfrute mucho sus festividades en compañía de los que ama y, con seguridad, este próximo año nos veremos en la cumbre del éxito.


CAMILO CRUZ

Tuesday, November 3, 2009

¿Qué ganamos con ser agradecidos?

El gran tenor Latinoamericano Pedro Vargas, solía terminar todas sus presentaciones con las palabras “Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido.” Sin embargo, hoy en día esta actitud de agradecimiento se ha ido perdiendo, a pesar de ser ella una de las mayores fuentes de autoestima.


A menos que mantengamos un corazón generoso y agradecido, corremos en peligro de caer víctimas de egoísmo y la desdicha, porque nadie deja de tener motivos de agradecimiento; y el hábito de agradecer es uno de los más poderosos elementos de éxito y felicidad.

Muchas veces creemos que no tenemos nada por qué estar agradecidos. El problema es que muchos de nosotros hemos caído victimas de las influencias negativas de otras personas. Hemos estado expuestos por tanto tiempo a un medio que poco le interesa celebrar triunfos, pero que en cambio parece deleitarse con la derrota, que hemos terminado apropiándonos de esta actitud de derrota.

Somos expertos en mantener un registro actualizado de todos nuestros fracasos, revivimos en nuestra mente nuestras caídas una y otra vez. y nos obsesionamos con asegúranos que sabemos cuáles son nuestras debilidades y nuestras limitaciones. Si no crees tener nada que agradecer te invito a que hagas el siguiente ejercicio:

Toma una hoja y en la parte superior escribe el título: LISTA DE VICTORIAS.

Luego escribe todas las victorias que hayas logrado durante el último año, escribe todo aquello acerca de lo cual te sientes orgulloso, todos los malos hábitos que has podido superar, y los buenos hábitos que con disciplina has podido adquirir. Escribe todas las metas grandes y pequeñas que has podido alcanzar.

Lleva esta lista contigo a todo momento y cuando sientas que estás siendo víctima de la influencia negativa de otras personas, cuando estés dudando de tu propio potencial o cuando creas que las cosas están tan mal en tu vida que no tienes nada que agradecer o celebrar, saca tu lista de Victorias, léela, examínala y luego pregúntate si tal vez no sea que te estás enfocando en lo que no debes. Recuerda tú tienes la opción de enfocarte en tus logros o en tus caídas,

Los triunfadores son aquellos que no decaen ante las adversidades; los que creen que todo error tiene reparo y todo anhelo del alma tiene satisfacción; los que miran las cosas por el lado positivo y descubren la oportunidad donde otros sólo ven obstáculos.

Recuerda que la gratitud produce un ambiente de paz y armonía, que permanece aún en medio de las circunstancias más difíciles y turbulentas. Si en tu interior no existe esa armonía y esa paz no germinará en tu mente el éxito y la felicidad. Y si no llevas dentro de ti el éxito y la felicidad, no los encontrarás en ninguna parte.

Monday, October 12, 2009

Celebrando mi Hispanidad

Mientras que el resto del continente celebra durante el mes de octubre un año más del Descubrimiento de América, la comunidad hispana residente en los Estados Unidos celebra el famoso Mes de la Hispanidad o Mes de la Herencia Hispana.

Cuando era niño y vivía en mi país natal, Colombia, sabía que todos éramos parte de Hispanoamérica o Latinoamérica. No obstante, en mi país siempre fui colombiano, nunca hispano o latino.

Al arribar a los Estados Unidos, pasé a formar parte de una comunidad multinacional de hombres y mujeres soñadores que habían dejado la familiaridad de su terruño y habían aceptado el riesgo que demanda lo grandioso. Personas que habían dejado su tierra en busca de mejores oportunidades. Personas que habían debido huir de la guerra, o la pobreza, o la inseguridad. Pero por sobretodo, personas que se habían negado a renunciar al ineludible derecho que todos tenemos de ser libres en nuestro anhelo por perseguir nuestros sueños y vivir una vida plena y feliz.

Hace más de dos décadas salí de mi país colombiano para convertirme en Latinoamericano. Todo, gracias a haber apreciado y aprendido del valor, la entrega, la pasión, la perseverancia y el carácter de todos y cada uno de nuestros pueblos, desde el río grande hasta la Patagonia.

Ciertamente, me siento muy orgulloso de ser Hispano. Nosotros hemos cambiado las escuelas, las iglesias, los sonidos de nuestras ciudades, el lenguaje de nuestros periódicos, y estaciones radiales. También hemos cambiado la política de esta nación, nuestras empresas y nuestra economía, nuestras metas y nuestras prioridades. Maravillosas contribuciones que han hecho de ésta una nación aún más grande.

Indudablemente, que como comunidad, aún enfrentamos problemas que debemos solucionar, obstáculos que debemos derrumbar, estereotipos que debemos eliminar, e injusticias que debemos corregir.

Lo cierto es que es posible mirar hacia atrás y sentarnos a celebrar con orgullo los logros de los cuales muchos hemos sido protagonistas, o mirar hacia atrás y sentarnos a renegar con rabia las injusticias de las cuales muchos hemos sido victimas.

Nuestro pasado nos da la opción de hacer estas dos cosas. Nuestro pasado es importante, porque nos ha convertido en quienes somos. No obstante, no hay absolutamente nada que podamos hacer acerca de ninguno de los hechos que forman parte de nuestro pasado. Ya sea que estos hayan tenido un impacto positivo o negativo en nuestra vida y en nuestra comunidad, ellos no son tan relevantes como la visión y expectativas que tengamos de nuestro futuro.

La manera en que veamos nuestro futuro determinará nuestro modo de pensar hoy; nuestro modo de pensar hoy influirá en nuestra manera de actuar, y es nuestra manera de actuar hoy la que determinará nuestro futuro.

En este Mes de la Hispanidad, debemos enfocarnos menos en los logros o las caídas del pasado y más en los retos y las oportunidades del futuro. En menos de 50 años, habrá casi 100 millones de hispanos en los Estados Unidos. Uno de cada cuatro personas en los Estados Unidos será de ascendencia Hispana.

Así que durante este mes, cuando estés pensando en el significado de la expresión Herencia Hispana, no pienses solamente en lo que hoy disfrutas, resultado del trabajo de pasadas generaciones. Piensa también en la herencia que dejarás a las futuras generaciones, de manera que cuando el próximo siglo un niño hispano en cualquier ciudad de los Estados Unidos se siente a escribir su reporte de escuela sobre lo que significa ser hispano, pueda escribir con orgullo que es heredero de una raza especial de seres humanos que decidieron aceptar el riesgo de salir en pos de sus sueños y sin proponérselo cambiaron la historia de toda una nación.